Tallinn, Estonia

El Casco Viejo
Si hayas visto una vez las películas de Shrek me entenderás cuando digo que a veces es posible pensar que no estás en Tallinn sino Far Far Away. El pueblo antiguo es sorprendentemente bien preservado y si subes las escaleras en la iglesia de San Olaf hasta el techo es posible mirar hacia los muros antiguos de la ciudad vieja. La vista panorámica es incredible, no se puede perderla. En la plaza mayor te encontrarás rodeado por restaurantes tradicionales, pequeñas calles bonitas y un ambiente muy mágico, como lo de Far Far Away, me sorprende que no ví un puerco volando o algo así.

La ubicación 

Mi estancia en Tallinn formó parte de un viaje de una semana en Helsinki y el capital estonio . De hecho Tallinn tiene una ubicación perfecta, porque desde la ciudad es posible visitar otros sitios cercanos muy fácilmente y rápidamente. Primeramente, cojimos el barco entre Helsinki y Tallinn y fue un viaje muy gracioso con un barco enorme con todos los servicios necesarios. No voy a hablar mucho de Helsinki porque subiré otro artículo sobre la metrópolis escandinava pero es una experiencia muy única en comparación con Tallinn y dado que se puede coger el barco por un precio muy bajo (pagamos 80€ por 3 pasajeros) es un viaje que vale la pena realizar. Además de Finlandia, encontraras muchas otras opciones si quieres combinar tu viaje a Tallinn con otro país, como por ejemplo San Petersburgo, Riga o Estocolmo). La verdad es que no creo que se necesite más de 2 días llenos en Tallinn porque es una ciudad relativamente pequeña y por eso si buscas un viaje de una semana o más te aconsejo que visites otra ciudad después o antes de explorar Tallinn.

¡Ándate!
Como dije en mi artículo sobre Gotemburgo, lo que me gustó más de Tallinn es el hecho que es posible ver toda lo que quieres ver en la ciudad sin necesitar usar el transporte público. Esa es la belleza de un destino pequeño y si eres como yo te encantará caminar por las calles bonitas y explorar lo que Tallinn viejo tiene que ofrecerte. Sin embargo muchas de las calles son muy similares y descubrimos que es muy fácil encontrarte perdido y diciendo “os juro que ya hemos pasado ese bar” pero eso forma parte de la diversión de viajar, ¿no?

Telliskivi (La Ciudad Creativa)

Es una zona muy “hipster” de la ciudad. Es el Brooklyn o el Shoreditch de Tallinn y me sorprendió mucho que lo encontramos. Hay mercados en fábricas renovadas que venden ropa vintage y antiguos rusos, incluso mucha memorabilia de la guerra. Hay restaurantes y bares no convencionales, cómo por ejemplo el restaurante vietnamita en un contenedor de barco y el bar muy gracioso en dos trenes renovados (aún puedes sentir el movimiento cuando entras para comprar una cerveza. Me imagino que si este lugar estuviera en un país un poco mejor conocido habrá un montón de jóvenes comiendo y tomando aquí cada noche.

La zona de Telliskivi
Parte del Casco Viejo

 

 

 

 

 

 

Panamá

Visité Panamá en 2016 al final de un viaje largo en Centroamérica. Cuando decía a mis amigos y mi familia que iba a pasar unos días ahí, recibía dos respuestas, “Porqué” o “¿Panama? Dónde está?”. No me sorprendía porque se olvida a menudo este país, no hay mucho turismo y por muchos ingleses – lo único que saben de Panamá es el escándalo de ‘Panama Papers’. Pero estaba seguro de que Panama tenía más que financia offshore y por eso reservé mi vuelo barato entre la Habana y la ciudad de Panamá.

Las dos semanas antes de mi estancia en esta ciudad, había estado en Cuba, un país mal desarrollado y con pocos lujos del mundo occidental, como internet, televisión y marcas bien conocidas como Coca-Cola. Sin embargo, Panama y Cuba son polos opuestos y honestamente fue un cambio muy agradable. Mi hotel estaba situado en el tranquilo distrito financiero con bulevares arbolados y más rascacielos que coches. No tengo vergüenza en decir que yo pasé las primeras 4 o 5 horas en Panamá en mi habitación climatizada, subiendo fotos a Instagram y charlando con amigos después de unas semanas sin buena conexión a internet. Cuando viajas solo a veces se necesita dedicar tiempo a ponerse al día con tus queridos para evitar la soledad. Aún así mi deseo de explorar me venció y salí para conocer esta nueva ciudad.

Esta ciudad es estrafalaria y sigue un modelo similar a Dubai es decir si desnudaras Panama de sus numerosos rascacielos no habría casi nada ahí. Pero su silueta es impresionante y como tengo debilidad por ciudades modernas, me gustó mucho y me impresionó la arquitectura moderna, sobre todo la torre F&F. Dado que estaba en el país más occidental de Centroamérica, por supuesto fui inmediatamente a un centro comercial, pero no cualquier centro comercial, el centro comercial más grande de América Latina. Albrook Mall es enorme y tardas media hora en caminar entre un extremo al otro. Puedes acceder al Albrook por metro, un nuevo sistema, establecido en 2014. Es limpio, rápido y relativamente vacío. Panamá es una ciudad muy accesible pero me gusta mucho andar en las ciudades nuevas y eso es lo que hice para visitar el otro centro comercial dos veces (lo siento). Fui al cine – mi primera vez en un cine hispánico – y me gustó mucho. Es una experiencia gratificante poder entender una película en otra idioma que la tuya sin subtítulos.

Vale ya basta de los centros comerciales y los aspectos occidentales de esta ciudad (tienes suerte que no mencioné la torre de Trump…). Aunque es pequeña Panamá tiene una historia y hay zonas de la ciudad con belleza escondida y gente muy amistosa. Casco Viejo es un distrito bonito al sur de la ciudad, con casas antiguas, una catedral impresionante y un mercado de pescado. Si usted vas a la orilla del mar en el norte de Casco Viejo verás claramente el perfil de la ciudad moderna al norte y el contraste entre lo nuevo y lo viejo es algo muy interesante. En los barrios residenciales al norte de la ciudad se encuentre Panamá Viejo, los restos de la ciudad vieja y el anterior capital del país.

Si estás en Panamá hay que visitar el Canal, el río navegable que conecta el océano atlántico con el océano pacífico. Mi guía sabía de donde venía y adonde iba cada barco que pasaba por el canal y poder ver todos los recursos importantes pasar por este canal pequeño es algo muy especial. La oficina de turismo de Miraflores ofrece una buena percepción de la historia del canal y como funciona el sistema de elevar y bajar los niveles de agua para que el barco pueda pasar fácilmente.

Si quieres visitar solo un país en Centroamérica, no creo que Panamá sea adecuada, hay mucho más que ver en Costa Rica, Mexico, Guatemala o Nicaragua por ejemplo. Sin embargo si quieres pasar unos meses en esta parte del mundo merece la pena visitar Panamá porque ofrece una buena mezcla de cultura latina y lujos occidentales.

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el distrito tranquilo de Casco Viejo
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el perfil de la ciudad desde Casco Viejo

Reykjavik, Islandia

Hace 18 millones de años, una isla misteriosa se levantó desde el Atlántico. Islandia es un territorio relativamente nuevo, de hecho es el país más joven del mundo y tiene mucho más que ofrecer que simplemente hielo y paisaje hermoso. (tengo que añadir que solo estaba en el suroeste del país y yo sé que es una isla enorme con muchas regiones muy diferentes – solo estoy contando mis experiencias en la peninsula Reykjanes)

Pasé varios días en Reykjavik, no sólo la capital de Islandia, sino la capital más septentrional del mundo con mi familia durante el fin del invierno. Normalmente cuando vuelas al oeste de Londres se supone que vas a viajar a EEUU o Sudamérica y se olvida fácilmente Islandia y por eso me sentí como si estuviera viajando en algún lugar extraño. Esto resultó ser verdad…

El Paisaje

Algo que resalta en Islandia es su paisaje y su panorama geológico. La ciudad de Reykjavik está rodeada de montañas coronadas de nieve pero sin cumbres. Sí, en serio son montañas sin cumbres – se parecen peñascos con nieve. Pero para apreciar adecuadamente el paisaje distinto de esta region, te recomiendo que hagas exactamente lo que hicimos. Alquilamos un coche por 24 horas y pasamos un día entero haciendo un “road-trip” alrededor de la peninsula de Reykjanes – la punta más suroeste del país y la región en la que se encuentra el aeropuerto internacional de la isla. Comienza en Gardur dónde encontrarás dos playas tranquilas llenas de charcos y un faro enorme que es accesible cuando hace buen tiempo. Sigue en sentido contrario a las agujas del reloj hasta Grindavik, un puerto importante y la ciudad más grande de la peninsula. Entre Gardur y Grindavik, el camino pasa por “el parque de 100 craters” y es aquí dónde realmente verás el lado volcánico de Islandia. Excepto por el camino todo lo que puedes ver por millas es roca negra y vapor – realmente sientes que estás en otro planeta. No es una sorpresa que Star Wars, Interstellar y Game of Thrones tienen escenas filmadas en Islandia.

Hablamos de dinero…

No hay otra manera de decirlo, Islandia es un país increíblemente caro e independientemente de tu presupuesto, terminarás gastando más dinero de lo que querías. Sin embargo, hay pequeños gestos que puedes hacer para intentar de ahorrar tu corona islandesa. En primer lugar aconsejo que te alojes en un apartamento en vez de un hotel – estábamos en Luna Apartments y sólo tengo buenas cosas que decir al respecto. Es más, si estás en un apartamento tienes la oportunidad de preparar y cocinar tu propia comida. El supermercado más popular de Islandia es Bonus (el que tiene el cerdo demoníaco como su logotipo) y a diferencia del resto del país, algunos productos tienen precios relativamente similar a los precios europeos. Si quieres beber una cerveza islandesa es importante saber que algunos bares tienen una hora feliz cada día (todavía es cara con el descuento, pero es mejor que nada). Finalmente mi consejo más importante concierne la aurora boreal, pero seguimos abajo con eso…

Las luces maravillosas del cielo

La mayoría de los visitantes de Islandia durante el invierno espera ver la aurora boreal y aunque yo dije que no me importaría si no la viera yo sabía que en el fondo estaría decepcionado. Hay un montón de operadores turísticos que ofrecen tours para ver este espectáculo entre los meses de Septiembre y Abril y cobran entre 50 y 90 euros (sin garantía que la verás). En realidad, hay otras maneras más baratas de ver la aurora boreal y te recomiendo que tomes un taxi al faro de Grotta en las afueras de la ciudad con una playa hermosa. Dado que no se ven las farolas de la ciudad, hay oscuridad completa y si es una buena noche para la aurora boreal la verás con claridad. ¿Pero lo mejor? Es gratis.

Islandia es el país perfecto

En serio. He intentado de pensar en algo malo que decir sobre Islandia pero me resulta que es imposible. Vale es un poco caro pero cuando consideras que el costo de la vida es sorprendente bajo. Nuestro guía turístico nos dijo que solo se paga alrededor de 30 euros para la factura de electricidad, agua y gas de una casa. Aunque es un país con una media temperatura muy baja, no hay nunca hielo en los pavimentos porque Reykjavik tiene tuberías con agua caliente debajo de las rutas – que evita los accidentes. Increíble, ¿no? El país anda a energía renovable, el agua tiene la mejor calidad del mundo y tiene conexión de wifi y 4G muy rápida por toda la isla. Acoge bien las familias y es un país muy tolerante con el primer presidente femenina del mundo en 1980. Islandia es el modelo al cual todos los otros países aspiran. Es como el chico en la clase que es inteligente, rico y el favorito del profesor. Excepto todo el mundo le gusta.

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La vista de Reykjavik desde Hallgrímskirkja (la iglesia enorme en la ciudad)
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En el parque de 100 cráters  

Hong Kong

Es muy raro que una ciudad o un lugar me haga querer volver para verlo otra vez. Una excepción a esta regla es Hong Kong, una ciudad que me ha encantado desde la primera vez que yo fui. Esto fue 2013 y íbamos al Lejano Oriente cuando decidimos pasar un rato en esta urbe para que pudiéramos descubrir su belleza escondida y ver la silueta impresionante.

Como desciende el avión hasta el décimo aeropuerto más grande del mundo te encontrarás en medio de rascacielos, montañas, bosques y cargueros. Son todos símbolos del gran contraste entre lo urbano y lo rural en Hong Kong que explicaré más tarde.

Hay dos regiones que forman la ciudad de Hong Kong, separadas por el Victoria Harbour. Al norte encontramos a Tsim Sha Tsui, Kowloon y los mercados de Mong Kok. Al otro lado del puerto hay Wan Chai, Central y sobre todo, mi lugar favorito en Hong Kong, Cumbre Victoria. Situada en una montaña con altura de 554m, Cumbre Victoria es una zona que consiste en un puesto de observación, un teleférico, un centro comercial y numerosos restaurantes occidentales como Bubba Gump. Con una vista panorámica y imponente del dos lados de Hong Kong, no es una sorpresa que Cumbre Victoria acoge unos 7 millones de turistas cada año.

Aparte del pico de Victoria y algunos centros comerciales no hay mucho más que ver en el lado sur de Hong Kong y merece la pena cruzar el puerto para descubrir lo que Tsim Sha Tsui y el norte tiene que ofrecer. Tan pronto como llegues el Star Ferry Pier en TST date vuelta para internalizar la silueta de Hong Kong a nivel del suelo. De hecho, si te encuentras en este lugar a las 8 de la noche tienes suerte porque cada día a esta hora hay un espectáculo de luces, lasers y música que  ilumina radiantemente el perfil de la ciudad. Es increíble y no vas a querer perderlo. Después del espectáculo, vete al norte para dar un paseo en los mercados de Temple Street y Mong Kok. Si quieres ropa, electrodomésticos y juguetes baratos, estos mercados son perfectos. Si prefieres ropa de marca autentica, recomiendo que te quedes en el sur de Tsim Sha Tsui donde se encuentran Fendi, Hermes, Prada y muchos más.

Como mencioné antes, lo que me atrae más a Hong Kong es el contraste evidente entre la ciudad urbana y la belleza natural que residen en las afueras del metropolis. Por la mañana puedes dar una vuelta en el laberinto que es Wan Chai con sus rascacielos impresionantes y calles angostas pero por la tarde puedes estar en las montañas, en una playa o en un bosque. Os ofreceré algunas opciones para huir de la ciudad frenética.

Primeramente, hay que explorar la isla de Lantau. Con una superficie de 150 kilómetros cuadrados, Lantau es la isla más grande de las islas de Hong Kong y se encuentra en la boca del río Pearl. Desde el centro de Hong Kong se puede tomar el metro hasta el fin de la línea, a Tung Chung, el lugar más desarrollado de la Isla y el vecino del aeropuerto internacional de la ciudad. Cuando llegas a Tung Chung tienes muchas opciones. Sin embargo, recomiendo que las hagas en este orden. Primeramente, coge el bus hasta Tai O, una pequeña aldea de pesca donde todas las casas están situadas encima del agua, en zancos. Es un sitio muy hermoso que puedes ver desde un pequeño bote tradicional conducido por un lugareño. Hay también un mercado con productos del mar como pescado deshidratado y conchas bonitas. Luego guíate en el interior de la isla para ver el Buda enorme de Tian Tan que, conjuntamente con el monasterio de Po Lin, ofrecen un ambiente tranquilo en contraste del centro de Hong Kong. Finalmente, anda al teleférico de Ngong Ping 360 que baja de la montaña hasta Tung Chung, donde comenzaste. El viaje dura 25 minutos y verás toda la isla de Lantau y el continente al fondo.

Otra opción para escapar de la ciudad es la isla de Cheung Chau. Coge un ferry desde el Star Pier y en 30 minutos estarás en la aldea tranquila principal de Cheung Chau. Camina alrededor de la isla y descubrirás cómo es tan pequeña. Al otro lado de la isla de la aldea principal hay dos playas bonitas, Tung Wan y Kwun Yam que se vuelven abarrotadas en el verano. Después de un camino y un baño vale la pena probar la comida deliciosa ofrecida por varios restaurantes en el puerto principal. No te preocupes, aunque estos restaurantes pueden parecer lugares que evitarías en las grandes ciudades occidentales, la comida es increíble y tan fresca. Me encantaría poder decir el nombre del restaurante donde comí pero la verdad es que no creo que tenga un nombre. No necesitarás más de 3 o 4 horas en Cheung Chau pero merece la pena visitar porque ofrece una percepción sobre la vida afuera de la metropolis de Hong Kong.

Si quieres visitar un nuevo sitio muy diferente al mundo occidental, ¡vete a Hong Kong! La silueta y  la arquitectura urbana de la ciudad te impresionará sin duda pero si te aburres del ajetreo y el calor del verano tienes muchas opciones para encontrar paz, gente amable y comida rica.

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Al pie de la Cumbre Victoria en Wan Chai
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El puerto de la isla de Cheung Chau

Durham, Inglaterra

Mira, no es normal que quiera escribir sobre una ciudad inglesa porque la verdad es que en general Inglaterra no me interesa. No tengo mucho orgullo nacional como mucha gente del mundo y preferiría contar mis experiencias de ciudades y lugares extranjeros. Aun así, hay algunos sitios en este país que me encantan por una razón u otra. El primer de esta lista es Durham, una pequeña ciudad preciosa en el noroeste de Inglaterra. Si no la conoces, es más o menos 15 millas al sur de Newcastle. No habría tenido la suerte de visitar Durham si mi hermana hubiera elegido otra universidad, pero por tres años ella la llamó su hogar. Visité varias veces y aún ahora no me aburre y intento de seguir viajando al norte.

El acercamiento hasta Durham en tren es algo muy especial. Tan pronto como llega las afueras de la ciudad, el tren pasa por un puente alto que ofrece una vista maravillosa de Durham en su totalidad. Dejaré que la foto por abajo explique la vista pero recomiendo que mires por las ventanas del tren para los últimos 5 minutos del viaje, confíame, no quieres perderlo.

Como bajas hacia el centro de la ciudad comenzarás a apreciar la belleza antigua de Durham y se convertirá evidente que hay mucha historia aquí. Durham es una ciudad con una de las mejores universidades en el mundo prácticamente en el centro de la ciudad y por eso aunque es una ciudad muy antigua hay un ambiente muy joven y no hay nunca un momento aburrido, con música en vivo, bares y discotecas abiertas hasta la mañana y calles llenas de gente de todas edades y nacionalidades.

Palace Green es la zona al frente de la catedral (que aparece varias veces en Harry Potter) y no es una sorpresa que todas las graduaciones de la universidad tienen lugar en esta área porque hay una atmósfera poderosa y usted puede observar que no ha cambiado por cientos de años. Tan hermoso como la catedral es el castillo, que está situado encima del río Wear y es visible en cada rincón de la ciudad. Es esencial que camines por las orillas del río debajo de la sombra de los árboles enormes en cada lado. Es más es posible alquilar botes de remos si es un día soleado (no cuentes con eso…)

Durham tiene mucho que ofrecer en términos de comida. Vennel’s Cafe en el callejón de Saddlers Yard es mi preferido con plétora de pasteles y platos más sustanciosos también. Lo que notarás es que a diferencia de la mayoría de ciudades en Inglaterra, no hay cadenas de comida rápida en Durham. Es decir no encontrarás ni McDonalds ni KFC. Pero no las necesitas de verdad, esta ciudad ofrece algunos restaurantes espectaculares. Zen es un restaurante asiático magnífico que frecuentamos cada vez que podamos cuando estamos en Durham.

Si empiezas a aburrirte en Durham y ansias una ciudad con un poco más modernidad sugiero que cojas el tren a Newcastle. Es como cualquiera otra gran ciudad en el Reino Unido, hay cines, museos y un montón de tiendas. Pero esta ciudad más desarollada no tiene nada en el encanto histórico de su vecino sureño, Durham. Si estás planeando una escapada de fin de semana en Inglaterra pero no puedes decidir donde ir, ¡vete a Durham! No será decepcionado, la combinación de su belleza arquitectónica y la amabilidad de sus residentes (algo difícil a encontrar aquí) hace que sea una de mis ciudades favoritas de esta isla.

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La vista de Durham como acercas la estación de tren
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La parte de la catedral que aparece en Harry Potter

Toronto, Canada

Con una población de 4.7 millones de ciudadanos, Toronto es la séptima ciudad más populosa en Norteamérica y el centro económico de Canadá. Toronto es un sitio que siempre me ha atraído, gracias a mi deseo vivir en Canadá en el futuro y el hecho de que la mayoría de la música que escucho es producida por artistas de esta ciudad [Drake y Weeknd]. Yo tuve la suerte de visitar esta ciudad el año pasado y no me decepcionó.

La semana antes de mi estancia en Toronto estaba en Nueva York. Ahora no me malentiendas, disfruté mi semana en la Gran Manzana pero es una ciudad estresante con el calor, el tráfico y el ruido constante y necesitaba una pausa. Sentado en la zona de preembarque estaba esperando que Toronto sería mi refugio del ajetreo de NY. Traté de ocultar mi excitación como el avión bajó en las nubes pero cuando vislumbré la Torre CN y oí la voz tumultuosa del Weeknd sentí una felicidad que no había sentido en mucho tiempo.

Nuestro Uber nos llevó al Intercontinental Centro, Ubicado convenientemente a 5 minutos a pie de la torre famosa que simboliza la ciudad y el país también. Como la Torre Eiffel y la Estatua de la Libertad, es mucha más impresionante en persona que en las imágenes y me encanta el hecho que es visible en prácticamente todas las partes de la ciudad y las afueras también. Durante nuestra segunda noche en Toronto la ascendimos para cenar en el restaurante 360; costó un ojo de la cara pero vale la pena, eso es seguro. El restaurante forma parte de uno de los anillos en la torre y rota lentamente (No tan rápido para tener náuseas pero suficientemente rápido para ver una rotación completa durante la cena). La vista panorámica te permite ver las islas de Toronto, Lago Ontario y el aeropuerto de Billy Bishop al sur y al norte, los rascacielos iluminados en primer plano y los barrios residenciales más lejos.

Unas pocas semanas antes de ir a Toronto descubrimos que la copa mundial de hockey sobre hielo tendría lugar en la ciudad canadiense y decidimos comprar dos billetes al partido entre Canadá y la República Checa, por supuesto…Ahora no soy fanático de este deporte para nada pero mantenía una mentalidad abierta y la verdad es que era una experiencia inolvidable. El apoyo de los canadienses era inmenso y la velocidad y esfuerza de los jugadores conduce a dos horas muy divertidas.

Después de tres días agradables en Toronto, nos despertamos con una tristeza, sabiendo que esta noche tuviéramos que regresar a Inglaterra. Aun así el último día fuimos a las islas de Toronto, un archipiélago de islas al sur de la ciudad. Un barco turístico sale de la terminal del ferry cada hora y cuando llegues recomiendo que vayas en dirección a la playa de Hanlan’s Point. Si te sientas, relajas y miras sobre el lago, pronto olvidarás que hay una metrópolis detrás de ti. Tengo muchas ganas de volver a las islas de Toronto porque si tuviera más tiempo pasaría algunos días ahí, con una barbacoa y equipo de pesca. Hay mucho que explorar con ríos, parques, bosques y un montón de actividades.

Para resumir, Toronto no es un destino de viaje obvio porque la verdad es que no hay mucho que hacer. Cuando has visitado las islas, la torre CN y las Cataratas del Niágara no queda mucho más. Pero honestamente Toronto es una ciudad muy placentera con gente acogedora. Es una ciudad limpia y tranquila con pocos coches y un sistema de transporte público. Estos son todos factores que contribuyen a hacer de Toronto un lugar muy deseable para vivir a mi modo de ver. Amo esta ciudad y sigo apoyando mi declaración que me gustaría vivir ahi en el futuro. Lo siento, mamá…

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La silueta de Toronto desde las islas
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La vista del restaurante 360 de la Torre CN

Gotemburgo, Suecia

Sé lo que estás pensando, ¿porque merece la pena escribir un artículo sobre una ciudad poco conocida en Suecia? Bueno si hubiera visto un artículo similar antes de viajar allí habría pensado lo mismo pero la verdad es que Gotemburgo me impresionó y ahora tiene un lugar concreto en mi lista de destinos vacacionales favoritos (junto con Toronto, Hong Kong y Budapest). Gotemburgo es el sexto país más grande de Escandinavia con un poco más de 500.000 habitantes. Es un puerto marítimo importante y aunque pueda parecer que hay poco que hacer si exploras suficiente descubrirás la verdadera magia de esta ciudad.

Cuando estaba reservando mis viajes en Escandinavia sabía que querría comenzar en Copenhague y terminar en Oslo (dos ciudades que me interesaban mucho). Pero, ¿adónde ir en el camino? ¿Estocolmo? ¿Helsinki? Todas buenas opciones pero yo opté por Gotemburgo porque A- está en el camino a Oslo y B- prefiero ir a lugares menos conocidos, sin tantos turistas y con más cultura original.

El viaje entre Copenhague y Gotemburgo duró 4 horas y como nos acercamos a la ciudad sueca vimos cada vez más nieve y yo sentía muy festivo (dado que no tenemos nieve nunca en Inglaterra). Me alojé en el Hotel Opera, en el centro de la ciudad, una base perfecta para explorar Gotemburgo. La verdad es que en esta ciudad yo no hice mucho. No pagué para entrar en atracciones turísticas, no visité ni museos ni galerías y no hice muchas compras. Yo caminaba por las calles tan bonitas, bordeadas de árboles y cubiertas de nieve y apreciaba el hecho que estaba disfrutando una nueva cultura en une nueva ciudad.

La parte más memorable de la mañana fue la ascensión de Skansen Kronan, una fortaleza situada en una colina que ofrece vistas panorámicas de la ciudad de Gotemburgo y sus alrededores. El aire estaba helado y resbalé con el hielo dos veces pero no importaba porque el silencio que rodeaba la fortaleza y la vista maravillosa me hizo sentir tocando el cielo con las manos. Una vuelta a lo largo de la zona costera me llevó a un estacionamiento muy extraño. ¿Por qué? Bueno el estacionamiento estaba en un barco abandonado. Lo descubrí por accidente y cuando ascendí las escaleras yo encontré el último piso totalmente vacío y cubierto de 3 o 4 pulgadas de nieve. Después del estrés de universidad y Navidad, aprecié mucho el silencio y tranquilidad de esta ciudad, sobre todo este lugar muy único y aislado.

Antes de ir a Escandinavia mucha gente me había aconsejado que el costo de la vida en esta región del mundo es increíblemente alto, y tenían razón. Es difícil disfrutar una cena de 2 platos sin pagar menos que 50 euros. Sin embargo apenas gasté un centavo durante este viaje y es posible explorar esta ciudad sin vaciar la cartera. En cuanto a la comida hay varias vendedores de tentempiés por las calles y los supermercados no son tan caros. Pero mi recomendación para economizar dinero en esta ciudad es simplemente caminar por las calles. No es necesario visitar ninguna de las atracciones porque la verdad es que no hay muchas y la belleza verdadera de Gotemburgo es la ciudad en sí misma.

Si quieres un fin de semana un poco diferente que los destinos típicos (Paris, Barcelona y Berlin) recomiendo Gotemburgo. Pero el invierno es definitivamente el mejor momento para ir. La ciudad se ve mejor en la nieve, y realmente te sientes como si estuvieras en algún lugar lejos de casa.

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la vista de Skansen Kronan

 

La Habana, Cuba

En 1961 la isla caribeña de Cuba rompió su relación con su vecino norteño, los EE.UU y desde entonces los viajes y el comercio entre los dos países han sido virtualmente inexistentes. Sin embargo, desde el principio de 2016 pareció que esta relación tumultuosa está mejorando. Opino que esto significa que muy pronto vamos a ver cambios enormes en Cuba gracias a la cultura estadounidense. Cuba es uno de los únicos países no influidos por las empresas y marcas bien conocidas en el mundo. No hay McDonalds ni Starbucks. Ni siquiera Coca Cola. Anticipando este cambio en el futuro cercano, decidí que necesitaba ver la magia de esta isla misteriosa.

Tan pronto como yo entré en el taxi afuera del aeropuerto internacional de Jose Martí (un héroe nacional cubano), yo vi inmediatamente las imágenes típicas de Cuba. Coches antiguos con conductores igualmente viejos, bulevares largos salpicados de edificios en decadencia. Llegué a mi apartamento en El Vedado, un barrio al oeste de La Habana, tomé el ascensor muy lento hasta el piso 19 y me saludó una vista hermosa de una puesta de sol sobre el oeste de La Habana (la imágen de abajo). El Vedado es un barrio tranquilo con casas bonitas pero ruinosas. Extrañamente, lo más destacado de esta zona era el cementerio de Cristóbal Colón. Desde lápidas modestas hasta pequeñas casas dedicadas al difunto, este cementerio es el más grande de todas las Américas.

Cuando se agotó mi agua sobrante del aeropuerto, yo estaba buscando una nueva fuente de agua. Mi propietario me informó que el agua de los grifos no es agua potable y que debería comprar una gran reserva de botellas de una tienda. No pensé nada de esto, y me fui a tratar de encontrar una tienda. En los países occidentales hay al menos 3 tiendas llenas de productos en cada aldea y pueblo. Esto no podría estar más lejos de la verdad en Cuba. Primeramente no existen supermercados en Cuba sino pequeñas tiendas anticuadas que venden los esenciales (Que son aparentemente cigarrillos, ron, champú, harina y un montón de galletas). Este vacío de las tiendas en Cuba recalca el problema con el embargo con los EE.UU.

Una otra diferencia enorme en Cuba es la situación con el Internet. No quiero decir que necesito la tecnología y las redes sociales para sobrevivir pero cuando viajo solo yo dependo de Facebook y WhatsApp para comunicarme con mis amigos y mi familia. En Cuba es muy difícil acceder al Internet, hay que comprar un pase con código en uno de los grandes hoteles del país para poder usar las redes sociales. Yo pagué 5 CUC (5USD) por una hora cada vez, y en total creo que yo gasté alrededor de 40USD en el Internet. No ser capaz de contactar con amigos y familiares 24/7 es muy difícil cuando viajas solo pero me hizo apreciar más las cosas reales como el paisaje, la gente y la atmósfera. Pero si Cuba va a abrir sus puertas al país más grande del mundo y sus 300 millones de internautas, necesitará mejorar la facilidad de acceso al Internet. 

Bueno, ya basta con las quejas, ahora quiero contar mi experiencia con el Malecón, el mejor pavimento del mundo. Este camino separa a la Habana y el mar Caribe. Es un lugar de encuentro por muchos cubanos y el ambiente y energía que ofrece este pavimento es increíble. Aunque es posible tomar un taxi o un bus desde el Vedado a la Habana Vieja yo preferiría caminar a lo largo del Malecón cada vez.

La ciudad vieja de la Habana es un sitio muy memorable. Hay una mezcla de barrios, algunos con casas prístinas, otras parecen como una zona de guerra, con edificios deteriorados y calles sucias. En la Habana Vieja no hay una escasez de coches impresionantes antiguos, bodegas y tiendas de cigarros. En su conjunto este país no es un país rico y debido a la recién llegada de más turistas es comprensible que los lugareños quieren obtener ganancias de la gente occidental. Yo vi esto de primer mano, era imposible caminar 10 metros sin que alguien te preguntara si quieres comprar ron o tomar un taxi. Aunque puedo apreciar la magia y el ambiente inolvidable de la Habana no se puede negar que viajar en esta ciudad es un poco estresante. Por eso me alegro de me haber alojado en El Vedado porque era mucho más tranquilo, y un lugar de retiro del centro héctico.

Además de la Habana yo visité Viñales, María la Gorda, Pinar del Río y Soroa. En general yo disfruté mucho mi tiempo en Cuba y tengo muchas ganas de volver con mi familia para mostrarlos la belleza y la originalidad de este país. Sin embargo, si Cuba está a punto de acoger más turistas en el futuro hay que hagan muchos cambios. Las tiendas, los precios de entradas de atracciones turísticas y el Internet necesitan cambiar porque en este momento la isla de Cuba no está lista por el mercado occidental.

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La vista de mi piso en El Vedado

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Una calle en La Habana Vieja

Dubai, EAU

Tenía 13 años cuando fui a Dubai. Como todos los adolescentes de esa edad, me encantaban las playas, los autos deportivos, las compras y los deportes acuáticos. Dubai no me decepcionó. Pasamos 6 días en hotel lujoso por la playa, Westin Mina Seyahi y aunque no exploramos mucho, opino que pasamos exactamente la cantidad justa de tiempo allí.

Dubai es un lugar estrafalario y nunca deja de impresionarme. La verdad es que Dubai es una ciudad muy nueva y por eso no ha pasado tiempo suficiente para sentirse como una metrópolis completamente terminada, como Nueva York o Paris. Durante los años 80 Dubai era un páramo, un desierto sin edificios, sin gente y sin dinero. Ahora, después del desarrollo de propiedad y un boom en la industria petrolera, Dubai es un patio de juegos por los multimillonarios.

Con un hotel de 7 estrellas, islas artificiales y el rascacielos más alto del mundo, parece que Dubai rompe un récord cada semana. Lo que recuerdo más de esta ciudad es el calor indescriptible. Es imposible pasar más de 10 minutos afuera sin necesitar entrar en una tienda con aire acondicionado o tirarse en una piscina o el mar. He tenido la suerte de experimentar muchos climas en este mundo, pero nada superará el calor de Dubai.

El propósito de este viaje era asistir a la boda de un amigo de mi padre. La recepción tuvo lugar en un hotel en frente de una bahía pintoresca. Algo que no olvidaré nunca, como comilón, es el banquete servido por el hotel. Había tres cuartos enormes, cada uno más grande que nuestra casa, con cada carne, marisco, fruta, verdura y postre que puedes imaginar, y más. Bien que este festín era algo muy especial para nosotros, era obvio que era normal por mucha gente de Dubai de comer así cada día.

Si hablo de Dubai hay que hablar de los coches. Cada verano, muchos individuos ricos vienen a Londres con sus Lamborghinis, Bugattis y McLaren para resaltar su poder y su riqueza. Sin embargo, es una experiencia muy distinta ver estos coches en su hábitat natural. Amigos me habían dicho que en Dubai todos los coches son exóticos y tenían razón. Durante el viaje entre el aeropuerto y el hotel yo vi suficiente valor en los coches para resolver la crisis del hambre mundial.

En nuestro tiempo libre en esta ciudad única fuimos a los zocos (mercados árabes donde se encuentran vendedores de todo el medio oriente vendiendo especias, joyería y antigüedades. Estaba aquí donde vimos la verdadera cultura del Medio Oriente, lejos de los centros comerciales y centros turísticos. Recomiendo que hagáis el viaje en barco para disfrutar las vistas de los zocos y probar un modo de transporte más tradicional con los lugareños.

Si tuviera la oportunidad de volver a Dubai, no sé qué diría. Aunque me encanta viajar y explorar nuevos lugares, siento que ya he visto todo que Dubai puede ofrecer. Me siento que no se vaya a Dubai para experimentar cultura, porque la verdad es que no tiene mucha cultura (no es una crítica, es porque es una ciudad muy nueva). Sin embargo, en 30 años no se sabe cómo será esta metrópolis y tengo muchas ganas de ver cómo se sigue desarrollando.

La Fortuna, Costa Rica

Antes de ir a Costa Rica, había visto muchos anuncios promoviendo el turismo de este país en revistas, periódicos y hasta un cartel enorme en el aeropuerto de Heathrow. Imágenes de naturaleza y animales exóticos acompañadas por el eslogan “Pura Vida” estaban imprimidas en mi cabeza. Es decir, yo tenía muy altas expectativas por este país. Tan pronto como el avión aterrizó en San José se confirmó la verdad detrás de los rumores de Costa Rica; era un país increíblemente bonito.

Después de pasar dos días en un hotel con tema del rodeo, yo tomé el bus dirigido a La Fortuna, una pequeña ciudad en el norte del país. Se encuentra en la provincia de Alajuela, una de las 7 regiones del país. Ubicada 6 kilómetros del volcán arenal, esta ciudad está dominada por el turismo, con muchas tiendas ofreciendo tours de naturaleza o deportes extremos. Sin embargo, cuando buscas más profundo, se revela el encanto de la ciudad.

Yo pasé un mes en La Fortuna, viviendo con una familia muy amable y una amiga mía de Australia. Por eso estoy muy contento porque me ofreció la oportunidad de ver las tradiciones y las costumbres de este país, algo que un hotel no me habría ofrecido. Además, yo ayudaba en una escuela primaria enseñando inglés, así que aprovechamos mucho del sentimiento comunitario. Durante la semana laboral, trabajamos duro en las clases, pero los fines de semana eran nuestras oportunidades para explorar y disfrutar La Fortuna y el área envolvente.

En el centro de la ciudad hay un parque muy precioso con una fuente rodeada por una abundancia de flora y fauna. El parque ofrece una vista a la iglesia católica en primer plano y el volcán al fondo. Por las calles en ambos lados del parque encontrarás una amplia gama de restaurantes y tiendas que venden recuerdos artesanales. Nuestro restaurante favorito era Lava Lounge, ¡gracias a los cócteles baratos!

Con respecto a las actividades ofrecidas por la región de La Fortuna hay muchísimas. Para nombrar algunos hay fuentes termales, equitación, natación en los ríos, y nuestra favorita, una visita a una catarata. Hicimos la caminata de 7 kilómetros a la catarata en un sábado sofocante, pero confía en mí cuando digo que merece la pena. Cuando llegas a la catarata, hay que bajar muchas escaleras y las piernas tiemblan después de haber caminado tanto. Pero la sensación que se siente cuando se vea la catarata enorme no es como nada que yo haya sentido antes. Nadar en la cascada, explorar los estanques cercanos y tomar fotos de la vista en la parte superior. Es realmente inolvidable.

Lo que me gustó mucho sobre este país es como siente tan diferente a cualquier otro lugar que he visitado. La naturaleza es algo muy especial, una abundancia de orquídeas rodeadas por mariposas coloridas y aves extravagantes. Es más, la amabilidad y la simpatía de la gente costarricense es insuperable y no olvidaré nunca la familia que me alojó durante mi mes espectacular en La Fortuna.

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el pueblo de La Fortuna
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